EL COTÓN REVECO, LISTO PARA PELEAR

DSC_0645  El mendocino entrena con todo para su pelea del 31 de octubre en Mendoza, unificación de la corona minimosca AMB, con el tailandés Yodmongkol Vor Saengthep,

Juan Carlos Reveco sonríe y confía. Atrás quedó el mal momento en el que, durante una sesión de guantes, sufrió un corte y debió postergarse su pelea con el tailandés Yodmongkol Vor Saengthep, titulo unificado mosca AMB el 17 de octubre. Ahora, instalado en el hotel Cristóforo Colombo del barrio porteño de Palermo –en donde ya es casi de la familia- siente que todo está encaminado sin problemas hacia la nueva fecha, el viernes 31 de octubre en Mendoza.

Será la octava defensa del título que el Cotón logró el 10 de junio de 2011 en Las Heras, tras derrotar por nocaut en 2 a Jean Piero Pérez, de Venezuela. En tren de ubicar los números de Reveco, hay que agregar que será su decimoquinta pelea mundialista. No olvidar que tuvo dos reinados en la división minimosca… Ahora a los 31 y con 34 peleas ganadas, de las cuales 18 fueron antes del límite y una derrota, espera este nuevo desafío… El tailandés Vor Saengthep (23 años), campeón interino de la categoría, totaliza 34 combates ganados, de los cuales definió 20 antes del límite, con dos derrotas.

DSC_0634-¿Aprendiste a pronunciar el nombre de tu rival?

-¡No! (risas). Entre nosotros, en nuestro equipo, le decimos Vor, que es más fácil…

-¿Y aprendiste a interpretar su estilo, lo tenés estudiado?

-Si, en eso si… Estuvimos viendo las peleas que están en internet. El tailandés es un boxeador aguerrido, siempre bien bloqueado, que trabaja con buenos rectos de derecha y también con el ascendente de derecha… Por lo que estuvimos viendo, es peligroso, algo estático por momentos pero como está bien bloqueado, hay que moverse a los laterales, darle mucho con el jab y tirarle boleados por detrás de la oreja

-¿Es un poco más alto que vos?

-Sí, pero no tanto… es apenas un poquito más alto que yo, así que en realidad eso no nos complica mucho, porque hace dos meses que venimos trabajando mucho. La pelea es muy importante para nosotros, porque va a significar la unificación del título. Es una pelea de mucho riesgo, que por suerte se va a hacer en Argentina.

-La última se terminó haciendo muy, pero muy complicada… ¿Qué ocurrió?

-La última que hice que fue la más dura de todas me corté en varias ocasiones. Tuve enfrente a un rival como Alvarado que venía y venia, no lo pude frenar, aunque por momentos, sintió mis manos.

-Félix Alvarado, de Nicaragua, Benavidez, provincia de Buenos Aires, 6 de junio… Le ganaste por puntos pero costó mucho, aunque fue fallo unánime. El llevó mucho el ataque…

-Si tal cual: es complicado cuando te atacan con tanto ritmo, para poder frenarlos con la contraofensiva… Encima, a mí me gusta “prenderme” y salgo perjudicado en ese planteo. Ahora estuve trabajando mucho en el Cenard y apuntamos a movernos mucho a los laterales, para que el tailandés no llegue y no prenderme en los cuerpo a cuerpo, sobre todo por el peligro de los cabezazos…

-Y controlar más el temperamento, a veces la sangre caliente no ayuda, sobre todo cuando se le hace el juego al rival.

-Es cierto, el temperamento me traiciona. En la última pelea me lleve muchos retos del rincón (fue el debut como técnico de Charly Rodríguez) por ese motivo: tendría que haberlo boxeado un poco más.

-Encima tuviste varios cortes.

-El primero fue detrás de la oreja en el primer round y luego recibí dos en la ceja derecha y uno en la izquierda. Fue en parte error mío, porque tendría que haberme hecho atender unos quince días antes de la pelea por la doctora Mónica Milito, pero como no estaba en Buenos Aires, no se hizo nada. En cambio, para esta pelea, si llego con todos los recaudos, es una especie de cirugía plástica que refuerza los tejidos de las cejas.DSC_0561-También para esta pelea decidiste venir a Buenos Aires con tu mujer y tu hijo menor…

-Sí, es una manera de estar mucho más acompañado, por eso vine con mi señora, Alejandra Pérez y Joel, que tiene 4 añitos. Además tengo otro hijo, Nicolás, de 10, que está allá en Mendoza. El chiquito, Joel, no me dice papá, me dice Cotón, ja!

-De boxeo ni hablar…

-No, ojalá que no se le ocurra nunca… se pone mis guantes, claro, y juega, pero no me gustaría que ninguno de los dos me salga boxeador

-Habrá que seguir hablando de tus cortes, porque esta pelea justamente se postergó por una nueva herida…

-Sí, justamente cuando estábamos en la puesta a punto, fue durante un entrenamiento con Mauricio Muñoz. Me corté quince días antes: chocó con la cabeza y me corté la ceja derecha, fue en el nacimiento de la ceja: un corte vertical de 4 puntos.

-Ahora, a esperar esta unificación.

-Sí, y con muchas ganas y muy bien, muy contento a pesar de todo, porque hemos trabajado realmente bien. Yo en este hotel soy parte de la familia y con Charly Rodríguez y Diego Giménez (su preparador físico), ya llevamos como dos meses de mucho entrenamiento. Primero fue en la montaña y después, le dimos mucho al guanteo, buscando velocidad con la manoplas. Aquí en Buenos Aires, digo, pude entrenar con todos los chicos de la Selección Nacional, o con Alberto Melián (una de las jóvenes figuras de los Cóndores), y también todo el apoyo del técnico, José Rafael Sosa, “El Monito” y todos los chicos que me pusieron muy rápido.

-O sea que…

-Llego bien, llego con ganas, sé que es una pelea difícil, pero también es muy importante y eso es lo que vengo pidiendo, peleas importantes. Encima va a ser en el anfiteatro Juan Pablo II en San Martín, Mendoza, por lo que seguramente va a venir mucha gente a verme… Va a ser una gran noche, sin dudas, sobre todo porque espero irme ganador.

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