Pigu Garay: No estoy prófugo de nada

HugoPiguGaray-PesajeCésarCrenzFotoRamónCairo1El ex campeón mundial mediopesado bonaerense Hugo “Pigu” Garay está molesto. No entiende los motivos por los que su nombre apareció en algunos medios escritos argentinos la semana pasada implicándolo con supuestos hechos delictivos protagonizados por quienes serían barrabravas del Club Atlético Tigre, que terminaron con siete heridos y una víctima fatal.

 

Los sucesos se refieren a lo ocurrido el pasado 24 de febrero, cuando dos facciones de la barra de Tigre se enfrentaron en la previa al partido contra River Plate en el estadio Monumental de Buenos Aires, que además de destrozos, culminaron con siete heridos y un muerto. Según algunos diarios, el “Pigu” es uno de los acusados de haber tenido participación activa en la batalla. Y no sólo eso, su nombre señalan figura como uno de los seis incluidos en la lista del fiscal de la causa, Alejandro Musso, como buscados y que debe presentarse a demostrar que no tiene nada que ver con lo ocurrido. Garay lejos está de comprender. Niega rotundamente estar prófugo. Y dice lo suyo.

 

“No estoy prófugo. Mi abogado se va a encargar de eso. Le están haciendo daño a mis hijos con esto. Me parece todo muy raro. Me están perjudicando. No tengo nada que ver con esto”, señaló desde su casa el “Pigu” en una comunicación telefónica mantenida en la noche del domingo en el programa radial Ring Side en el Aire, que conduce Carlos Irusta, por Radio La Red, de Buenos Aires.

 

Enterado de la noticia, a pesar de su sorpresa, señaló que tomó la iniciativa de presentarse él mismo. “Ayer (sábado) fui a la comisaría, al Destacamento (Policial) de Rincón (de Milberg), y me dijeron que me fuera, que no tenía nada que hacer ahí. Me dijeron: ‘Vos no tenés pedido de captura, no tenés nada. Sino, te iríamos a buscar a tu casa’. Si saben todos donde vivo”, relató el ex campeón mundial mediopesado de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), quien es declarado simpatizante de Tigre.

 

“No sé por qué algunos medios están hablando eso de mí. Me están perjudicando a mí, a mis hijos y mi sponsor, que es ATILRA (NdR: Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina)”, agregó.

 

Incluso se llegó a decir a que habría testigos que lo vieron empuñar un arma de fuego, algo que el tigrense de 32 años niega rotundamente. “Cuando vi ese quilombo empecé a correr. No tengo por qué agarrar un revólver para tirar”, sostuvo, y remarcó: “Quiero aclarar que no tengo nada que ver. A mí nadie me está buscando. Voy a hablar con mi abogado por todos los que hablaron de mí”.

 

¿Vos tenés relación con los muchachos de la barra de Tigre?

Soy amigo de algunos. Somos de la zona de Tigre. Los conozco. Pero no tengo nada que ver. Cuando vi que se armó el quilombo, no vi a nadie conocido. Lo primero que hice fue salir corriendo.

 

¿Qué fue lo que pasó ese día?

Fui a la cancha a ver a Tigre, como tantas veces. Cuando vi ese amontonamiento de gente, y escuché gritos, lo primero que hice fue salir corriendo. ¿Qué me voy a quedar a que me maten? Tengo dos hijos que criar, y tengo mi carrera.

 

Y continuó: “No tengo nada que ver. Yo no soy un pibe de la barra. Fui a la cancha tres o cuatro partidos y ya me están involucrando, que soy el capo de la barra, que esto y lo otro… Nada que ver. No tengo nada que ver”.

 

Además, recalcó las implicancias que genera para su familia, principalmente a su hija de 5 años y su hijo de 12: “Le hace mal a mi hijo. Va al colegio y le preguntan como si el padre fuera un asesino… Y eso me molesta mucho”.

 

“Lo primero que hice, cuando me enteré que salió esto en los medios, fue llamar a la gente de ATILRA. Porque gracias a Dios, yo como de esto, y me perjudica mucho. Gracias a Dios mis hijos comen de eso”, indicó quien entrena en el Mariano Moreno.

 

Garay (34-7, 18 KOs), ex integrante de la selección argentina amateur, con la que ganó múltiples medallas, conquistó la gloria el 3 de junio de 2008 cuando derrotó en fallo unánime al ucraniano Yuriy Barashian, y se alzó con el título mundial mediopesado AMB en el estadio Luna Park, de Buenos Aires. El 22 de noviembre de ese año lo defendería en forma unánime sobre el alemán Juergen Braehmer en Rostock, Alemania, antes de resignarlo cayendo en decisión mayoritaria ante el español Gabriel Campillo, el 20 de junio de 2009 en Sunchales, Santa Fe. Luego de una derrota frente al estadounidense Chris Henry en México, subió a crucero y tras dos victorias en Argentina desafió al serbio nacionalizado alemán Marco Huck, con quien hizo un destacable papel antes de ser detenido en el décimo asalto, en disputa del título mundial crucero de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), el 16 de julio de 2011 en Munich, Alemania. Volvió el 14 de octubre de ese año, otra vez en el Luna Park, pero nuevamente en crucero. Y lo pagó caro: cayó por nocaut técnico en el quinto con el santafesino César Crenz, en una pobre actuación. Y cuando preparaba su regreso al ring, algo que podría ocurrir en junio y en los 79,350 kg. -175 libras-, se encontró con esto.

 

“No estoy prófugo, no estoy escondido de nada. Ando por la calle tranquilamente. La gente me pregunta cargándome: ‘Pigu, ¿no estás escondido?’. Porque me conocen. Saben que no tengo nada que ver, menos con una barra”, describió, y añadió: “Sí he ido a la cancha, me conoce todo el mundo, pero nada más que eso”.

 

Hablando de boxeo, estás entrenando, tenés una pelea programada.

Ahora me voy a juntar con José Ferraro (promotor). En junio peleo, si Dios quiere. Quiero reaparecer, y en mi categoría. En crucero no me sirve. Quiero volver en 79 u 80 kilos. Ese es el proyecto que tenía pensado, y por eso estuve tanto tiempo sin pelear. Quiero bajar a mi categoría.

 

¿Hay hilo en el carretel entonces?

Con sacrificio y dándole serio, dos años más le puedo dar (al boxeo). Quiero demostrar que el “Pigu” todavía está. Todo depende de mí. Dije de tomarme un tiempo para sacrificarme más y dar un buen papel. Para pasar vergüenza, prefiero quedarme en mi casa. Sé que los años pasan y más cuesta. Por eso elegí pasar un tiempito más. Prefiero esperar un mes más y presentarme bien. No pasar un papelón como pasé la última pelea. Así que me voy a sacrificar para bajar a mediopesado y reaparecer con todo. Ojalá que este problema, esta fantasía, estos fantasmas de algunos, no me perjudique con mi propaganda.

 

¿Qué vas a hacer esta semana con el tema que se dijo que supuestamente estás prófugo?

Prófugo no estoy. Encima a cualquier lado que voy, me reconocen. Mañana (NdR: hoy lunes) me encuentro con mi abogado para mandar cartas documento a los medios, principalmente Clarín, que me están perjudicando a mí, a mi propaganda (sponsor) y mi familia. Y después seguiré entrenando.

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